Costa Rica. Dieciocho organizaciones nicaragüenses en el exilio solicitaron al Tribunal Administrativo Migratorio (TAM) de Costa Rica impedir la devolución a Nicaragua de Carlos Calero Hurtado, campesino opositor que permanece en territorio costarricense después de haber solicitado protección internacional.
La petición fue presentada mediante una carta dirigida al tribunal y estuvo acompañada por una manifestación en San José en la que participaron más de 12 activistas nicaragüenses. Las organizaciones pidieron que el caso sea analizado bajo el principio de no devolución, utilizado en materia de protección internacional cuando una persona podría enfrentar persecución o daños graves al regresar a su país.
Según las entidades participantes, Calero podría quedar expuesto a detención arbitraria, tortura o desaparición forzada si es enviado a Nicaragua. Estas afirmaciones corresponden a las organizaciones y activistas que promueven la petición ante las autoridades migratorias costarricenses.

Calero es descrito en el material disponible como campesino, opositor y exmiembro de la Resistencia Nicaragüense, conocida como la Contra, organización armada que enfrentó al sandinismo durante la década de 1980. En aquella época trabajó como operador de radiocomunicaciones y sufrió una herida de bala en el brazo izquierdo. Años después participó en las protestas iniciadas en Nicaragua en abril de 2018 y se incorporó a Resistencia Campesina.
El 13 de diciembre de 2018 fue detenido y encarcelado en Nicaragua por motivos políticos, de acuerdo con antecedentes atribuidos al Grupo de Reflexión de Excarcelados Políticos (GREX). Posteriormente recuperó la libertad, salió de Nicaragua y se trasladó a Costa Rica, donde inició una solicitud de protección internacional.

Su situación migratoria cambió el 7 de abril de 2026, cuando acudió voluntariamente a las oficinas de la Unidad de Refugio de Ciudad Quesada con el propósito de formalizar su situación documental. Según GREX, las autoridades costarricenses lo detuvieron y trasladaron posteriormente a un centro de aprehensión migratoria.
Más adelante, la Comisión de Visas Restringidas y Refugio rechazó su solicitud de refugio. Esa decisión abrió la posibilidad de que Calero sea devuelto a Nicaragua y dio origen a la gestión que las organizaciones presentaron ante el Tribunal Administrativo Migratorio.

Activistas nicaragüenses residentes en Costa Rica sostienen que los antecedentes políticos de Calero aumentarían los riesgos que enfrentaría en caso de regresar a su país. El material recopilado también menciona otros casos de nicaragüenses enviados desde Costa Rica como parte de los argumentos expuestos por quienes solicitan impedir su devolución.
Las 18 organizaciones solicitaron finalmente al TAM valorar el riesgo denunciado y aplicar el principio de no devolución antes de resolver el futuro migratorio de Calero. La petición ocurre en el contexto de la crisis política y social que atraviesa Nicaragua desde las protestas iniciadas en abril de 2018.

Fuente: Infobae
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