Costa Rica | Las autoridades de Costa Rica han decomisado cerca de 23.000 kilogramos de cocaína y marihuana desde el 8 de mayo, lo que representa una pérdida estimada de 90 millones de dólares para las organizaciones narcotraficantes. Este balance fue comunicado por la presidenta Laura Fernández Delgado durante la cadena nacional semanal de su gobierno.
La mandataria destacó que la incautación de estos cargamentos forma parte de la estrategia costarricense para combatir el tráfico de drogas. En un video institucional, Fernández Delgado reafirmó la política de “mano dura” de su administración contra los responsables de homicidios y delitos vinculados al crimen organizado.
En el mismo acto, Estados Unidos formalizó una donación de equipos para reforzar las operaciones antinarcóticos en Costa Rica. El aporte incluye dos lanchas interceptoras de 41 pies, fabricadas por Safe Boat USA, así como tres vehículos de transporte para el Servicio Nacional de Guardacostas y el Grupo de Operaciones Especiales (GOPES).

La embajadora estadounidense, Melinda Hildebrand, explicó que estas embarcaciones incrementarán la capacidad de las autoridades costarricenses para interceptar lanchas relacionadas con el narcotráfico en alta mar. Esta donación tiene como objetivo fortalecer la vigilancia e interdicción en las costas del país, zonas utilizadas por grupos criminales para el traslado de cargamentos de cocaína hacia América del Norte y Europa.
Fernández Delgado agradeció el apoyo estadounidense y subrayó la alianza entre ambos países en la lucha contra el narcotráfico transnacional. Además, el gobierno costarricense anunció la continuidad del respaldo de Estados Unidos durante 2026 y 2027, lo que incluirá nuevas embarcaciones, infraestructura, capacitaciones, equipos de comunicación y asistencia para unidades de aviación, destinados al Servicio Nacional de Guardacostas, el Servicio de Vigilancia Aérea y la Policía de Fronteras.

Como parte de los anuncios internos de seguridad, la administración de Fernández Delgado anticipó la creación del proyecto penitenciario “Caco”, el cual tendrá capacidad para más de 5.000 reclusos, identificados como los más peligrosos del país. Este centro busca limitar la capacidad de los cabecillas criminales para emitir órdenes desde las prisiones.
Asimismo, la presidenta informó sobre la próxima puesta en marcha del C5, un centro de mando diseñado para conectar a los diferentes cuerpos policiales bajo una única plataforma operativa. Este sistema tiene como propósito centralizar la información y optimizar la coordinación en la respuesta a incidentes de seguridad.


Fuente: Infobae
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