Inglaterra | La policía antiterrorista británica anunció que no se encontraron explosivos en los vehículos de cinco sospechosos detenidos cerca de la base aérea de Fairford, en el suroeste de Inglaterra. Los cinco individuos, de nacionalidad británica y con edades comprendidas entre los 23 y 25 años, fueron arrestados por la presunta “preparación de un acto terrorista” y posteriormente liberados bajo fianza el lunes.
Según Laurence Taylor, jefe de la policía antiterrorista, los vehículos fueron “examinados exhaustivamente, con medios militares y de expertos de la policía científica”, confirmando la ausencia de artefactos explosivos. Sin embargo, se incautó una “buena cantidad de gasolina” en los automóviles.
La base de Fairford es utilizada por la 501.ª Ala de Apoyo al Combate, una unidad administrativa de la Fuerza Aérea estadounidense, y desde marzo ha sido empleada en el marco de “operaciones defensivas” en la guerra contra Irán.

La investigación continúa activa a pesar de la liberación de los sospechosos, según Taylor, quien afirmó que “no significa que la investigación haya terminado” y que se exploran “múltiples líneas de investigación”.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había reaccionado inicialmente con firmeza al caso. Durante la madrugada del domingo al lunes, Trump declaró: “Lo sabemos todo sobre ellos. Estábamos investigándolos. Querían causar grandes daños a nuestra base”. Por su parte, el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, había insinuado la implicación de un “actor extranjero” sin proporcionar detalles.
La alerta inicial fue dada por una agricultora el domingo de madrugada, quien informó a la policía sobre “tres vehículos sospechosos que parecían dirigirse hacia la base”. La mujer relató a la BBC haber visto “un grupo de hombres con el rostro cubierto” al regresar de una salida nocturna. Imágenes aéreas de las furgonetas mostraron que transportaban barriles, y al menos una de ellas exhibía un logotipo falso de una empresa de transporte de combustible, lo que generó especulaciones sobre un posible intento de robo de combustible. Una vecina de la zona, Patricia, calificó el asunto como “mucho ruido y pocas nueces”.

Las autoridades han estado reduciendo el número de lugares investigados alrededor de la base y prevén cerrarlos completamente en las próximas horas. La zona seguía bajo una importante vigilancia policial el martes por la mañana.

Fuente: El Comercio Perú
Apoya el periodismo independiente
Sinpe 6334-5121 | Donar Aquí
