Perú | Los ciudadanos peruanos acuden este domingo 4 de octubre a las urnas para elegir a más de 13.000 autoridades regionales y municipales que ejercerán sus cargos entre 2027 y 2030. Estos comicios se realizan en un contexto de creciente preocupación por la inseguridad ciudadana, la corrupción y la inminente amenaza del fenómeno climático El Niño Costero, que podría alcanzar una magnitud extraordinaria.
Esta jornada electoral marca la tercera vez en el año 2026 que los peruanos son convocados a votar, tras las elecciones generales de abril y la segunda vuelta presidencial de junio. En esta ocasión, los votantes seleccionarán a quienes estarán directamente a cargo de la gestión de problemas cotidianos como la seguridad, el transporte público, la limpieza y la infraestructura urbana, así como la prevención de desastres.

La inseguridad se ha posicionado como una de las principales inquietudes de la población. Según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la delincuencia fue considerada un problema fundamental por el 53,6% de los ciudadanos entre octubre de 2025 y marzo de 2026. Un fenómeno particularmente alarmante es la expansión de la extorsión, con el Ministerio Público registrando 11.946 casos de este delito solo en el primer semestre de 2026. La violencia ha afectado directamente al transporte público, con 214 atentados entre agosto de 2024 y mayo de 2026 en Lima Metropolitana y Callao, que resultaron en 152 fallecidos y 131 heridos.
La situación en Trujillo, capital de La Libertad, es un claro ejemplo de la crisis de seguridad, donde el crimen organizado vinculado a la extorsión y el sicariato ha dejado sentir su impacto. En agosto de 2026, un ataque provocó cuatro asesinatos y un secuestro, generando críticas sobre las estrategias de seguridad. La región de La Libertad ha registrado 151 homicidios en 2026, solo superada por Lima. La gravedad de la situación llevó a alrededor de un centenar de colegios en La Libertad a izar banderas blancas en septiembre como un llamado por la paz.

La corrupción persiste como otra preocupación estructural para los peruanos, considerada el principal problema del país por el 59,6% de los encuestados por el INEI en el mismo periodo. Las nuevas autoridades locales y regionales tendrán la responsabilidad de gestionar recursos públicos en áreas clave como obras, infraestructura y saneamiento, donde la Contraloría ha alertado sobre proyectos paralizados y riesgos de corrupción.
Asimismo, el país se prepara para un nuevo episodio de El Niño Costero, con el ENFEN (Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño) manteniendo la alerta. Se estima una alta probabilidad de que este fenómeno alcance una magnitud extraordinaria entre septiembre de 2026 y enero de 2027, con pronósticos de temperaturas del aire muy superiores a lo habitual y lluvias por encima de lo normal en la costa. Regiones como Piura enfrentan este escenario con 117 obras paralizadas, 40 de ellas relacionadas con la reconstrucción tras eventos anteriores de El Niño Costero.

La Defensoría del Pueblo ha advertido que más de 9,3 millones de personas residen en zonas de muy alto riesgo de inundaciones y deslizamientos, y ha señalado que existen más de S/11.000 millones en obras de prevención paralizadas. Aunque el Ejecutivo ha presentado un proyecto para aprobar créditos suplementarios de hasta S/8.228 millones para El Niño y seguridad ciudadana, la Defensoría ha instado a acelerar las acciones preventivas.
Las elecciones de este domingo definirán a los funcionarios que tendrán la tarea de transformar los recursos disponibles en medidas efectivas para enfrentar estas múltiples crisis que afectan la vida cotidiana de millones de peruanos.



Fuente: Infobae
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