Colombia | Una propiedad en Medellín que perteneció al narcotraficante Pablo Escobar y que operó como casa museo a cargo de su hermano Roberto Escobar Gaviria, alias "El Osito", ha sido transferida a una fundación dedicada al bienestar de menores de edad. Esta decisión se tomó luego de que un juzgado ordenara la extinción de dominio sobre el inmueble en mayo de 2026, pasando a manos de la Sociedad de Activos Especiales (SAE).
El predio, valorado en más de 6.115 millones de pesos colombianos y ubicado en la vía Las Palmas, dejó de ser un sitio de "narcoturismo" para convertirse en un espacio para el cuidado, protección, formación y generación de oportunidades para la niñez de Medellín. Andrés Salazar, vicepresidente de Activos Muebles e Inmuebles de la SAE, expresó que se pasaría "de sembrar violencia y muerte a un sitio que cuida, promueve y siembra las sonrisas del futuro".

La decisión judicial se basó en una investigación que determinó que la casa había sido adquirida por Pablo Escobar con recursos del narcotráfico. Tras su muerte en 1993, el inmueble fue registrado a nombre de sus hermanas Marina Escobar y Gloria Escobar en 1996, aunque no residieron en ella. Roberto Escobar Gaviria administró el lugar, exhibiendo objetos que supuestamente pertenecieron al cartel y comercializando obras de arte que resultaron ser falsas, pese a la existencia de medidas cautelares en el proceso de extinción de dominio.
La Fiscalía General de la Nación señaló que la propietaria inicial, Gilma Aidée Urdinola Ospina, familiar de Iván Urdinola del extinto cartel del Norte del Valle, no pudo acreditar capacidad económica suficiente para adquirir la propiedad por 1.100 millones de pesos, ni para cubrir una hipoteca de 240 millones de pesos. El juzgado examinó testimonios, movimientos financieros y registros tributarios para sustentar su decisión, incluyendo la declaración de Nicolás Escobar Urquijo, hijo de Roberto Escobar, quien afirmó que la casa siempre estuvo bajo control familiar y fue utilizada como "caleta" antes de convertirse en museo.

En un evento relacionado, una camioneta Chevrolet Silverado roja con placas CAS-263, que formaba parte de la colección de vehículos exhibidos en la casa museo, fue objeto de una disputa legal entre Roberto Escobar Gaviria y su hijo Nicolás Escobar Urquijo. Este último resultó vencedor y la camioneta fue retirada de una de las viviendas de "El Osito" en el barrio Laureles-Estadio el 17 de septiembre de 2026, con acompañamiento policial. Roberto Escobar había trasladado varias pertenencias del narcotraficante a otras propiedades, ya que la extinción de dominio solo aplicaba al predio y no a los objetos que contenía.


Fuente: Infobae
Apoya el periodismo independiente
Sinpe 6334-5121 | Donar Aquí

