En un escenario digital dominado por grandes plataformas internacionales, XTicos.com plantea una alternativa creada exclusivamente para costarricenses, con el objetivo de recuperar espacios para la discusión pública, la libertad de expresión y el intercambio de ideas bajo reglas adaptadas a la realidad nacional.
Las redes sociales dejaron hace mucho tiempo de ser únicamente espacios para compartir fotografías, conversaciones personales o entretenimiento. Hoy forman parte de la infraestructura mediante la cual millones de personas reciben noticias, denuncian problemas, cuestionan decisiones públicas, debaten sobre política y participan en discusiones que anteriormente estaban concentradas en medios de comunicación, organizaciones sociales y espacios institucionales.
Ese cambio también trasladó una enorme capacidad de decisión hacia unas pocas compañías tecnológicas internacionales. Sus normas determinan qué contenidos pueden permanecer publicados, cuáles reducen su alcance, cuáles son eliminados y qué cuentas pueden ser suspendidas.
El problema no necesariamente está en que exista moderación. Combatir amenazas, acoso, suplantaciones de identidad, campañas automatizadas o actividades ilegales resulta indispensable para cualquier comunidad digital. La discusión aparece cuando los sistemas destinados a moderar contenido terminan interfiriendo con expresiones legítimas, controversiales o de interés público.
Incluso las propias plataformas reconocen que sus mecanismos de moderación pueden equivocarse. X, por ejemplo, explica en sus informes de transparencia que combina sistemas automatizados y revisión humana y contempla mecanismos de apelación ante posibles errores de moderación. La compañía también reconoce expresamente el riesgo que una aplicación incorrecta de estas políticas puede representar para la libertad de expresión.
Esta realidad adquiere especial importancia cuando se trata del debate público costarricense. Una expresión, una denuncia comunitaria, una discusión política o una forma particular de utilizar el lenguaje puede tener un significado completamente diferente dependiendo del contexto cultural y social en que se produce.

Una red pensada desde Costa Rica
En ese escenario surge XTicos.com, una red social dirigida exclusivamente a costarricenses, nacidos o nacionalizados, que pretende construir un espacio digital donde las personas puedan debatir asuntos nacionales con mayor libertad y dentro de un entorno diseñado específicamente alrededor de la comunidad costarricense.
Su propuesta parte de una diferencia fundamental frente a las grandes redes internacionales: no intentar construir una plataforma para miles de millones de personas pertenecientes a culturas y realidades distintas, sino desarrollar una comunidad digital delimitada geográficamente y vinculada directamente con Costa Rica.
La plataforma adopta una apariencia y dinámica semejante a redes de micropublicaciones como X: permite compartir textos, imágenes, enlaces y videos cortos, seguir conversaciones y participar directamente en discusiones públicas.
Pero uno de sus elementos centrales es precisamente quién puede formar parte de ella.
XTicos incorpora un proceso de verificación para determinar que detrás de una cuenta existe una persona costarricense. Esto no significa que posteriormente esa identidad tenga que mostrarse públicamente: una vez realizada la verificación, el usuario puede participar utilizando su nombre, un seudónimo y su identificador dentro de la plataforma.
El modelo intenta enfrentar uno de los grandes problemas del debate digital contemporáneo: permitir el anonimato público sin convertirlo necesariamente en anonimato absoluto frente a la plataforma.
Libertad de expresión no significa ausencia de reglas
Crear una alternativa frente a la censura o moderación excesiva tampoco significa construir un espacio donde cualquier conducta sea permitida.
Existe una diferencia importante entre expresar una posición incómoda o controversial y utilizar una plataforma para amenazar, acosar, suplantar identidades o desarrollar operaciones coordinadas destinadas a silenciar artificialmente a otras personas.
Precisamente uno de los retos más importantes para XTicos será demostrar que puede proteger simultáneamente esos dos principios: permitir un debate amplio y proteger a quienes participan en él.
Las propias plataformas internacionales enfrentan permanentemente esa tensión. X sostiene que sus reglas buscan mantener abierta la conversación pública mientras combate conductas como violencia y acoso, y utiliza actualmente diferentes niveles de intervención, incluyendo reducción de alcance, eliminación de contenidos y suspensión de cuentas.
La diferencia para una plataforma costarricense podría estar en la posibilidad de interpretar esos conflictos desde el contexto nacional y no exclusivamente desde criterios globales diseñados para operar simultáneamente en decenas de países.
El debate público también necesita independencia tecnológica
La importancia de una iniciativa como XTicos trasciende la aparición de una nueva red social.
Costa Rica depende ampliamente de infraestructura digital perteneciente a compañías extranjeras para desarrollar una parte creciente de su conversación pública. Cuando ciudadanos, periodistas, organizaciones, instituciones y actores políticos utilizan esas plataformas, buena parte de esa discusión queda sometida a decisiones tecnológicas y políticas adoptadas fuera del país.
Una red nacional introduce una alternativa.
No pretende necesariamente sustituir a Facebook, Instagram, TikTok o X. Puede convertirse en un espacio complementario donde los costarricenses mantengan conversaciones que no dependan exclusivamente de las decisiones de una plataforma global.
La diversidad de plataformas también constituye una forma de descentralización. Si toda la conversación pública depende de dos o tres empresas, cualquier modificación de sus algoritmos, reglas de moderación o condiciones comerciales puede alterar inmediatamente la capacidad de millones de personas para comunicarse.
Un espacio para disentir
La democracia necesita desacuerdo.
El debate público pierde valor cuando únicamente circulan posiciones aceptadas por una mayoría o cuando las personas comienzan a evitar determinados temas por temor a bloqueos, restricciones o denuncias masivas utilizadas como mecanismo para silenciar opiniones.
Pero la libertad de expresión tampoco puede confundirse con el derecho a destruir la conversación mediante amenazas, hostigamiento o manipulación organizada.
El desafío de XTicos será encontrar ese equilibrio y construir confianza suficiente para que periodistas, ciudadanos, organizaciones sociales, profesionales, comerciantes, comunidades y cualquier costarricense puedan utilizar la plataforma como un espacio adicional para participar en los asuntos del país.
Su aparición plantea además una discusión que Costa Rica probablemente tendrá que enfrentar cada vez con mayor profundidad: ¿hasta qué punto debe depender el debate público nacional de plataformas globales cuyos algoritmos, políticas y mecanismos de moderación son definidos fuera de nuestras fronteras?
XTicos.com propone una respuesta tecnológica a esa pregunta: crear también nuestros propios espacios.
En tiempos en que buena parte de la plaza pública se trasladó a Internet, disponer de alternativas nacionales no es solamente una cuestión tecnológica. Puede convertirse en un elemento importante para garantizar pluralidad, competencia entre plataformas y mayores opciones para ejercer la libertad de expresión.
Porque una sociedad democrática no necesita que todos piensen igual.
Necesita espacios donde puedan pensar diferente, debatir y responderse.
Apoya el periodismo independiente
Sinpe 6334-5121 | Donar Aquí

