Colombia | Estados Unidos ha trasladado drones MQ-9 Reaper desde África hacia Colombia y Ecuador con el objetivo de reforzar las labores de vigilancia, inteligencia y posibles operaciones de precisión contra estructuras vinculadas al narcotráfico. Esta información fue reportada por The New York Times, citando fuentes estadounidenses familiarizadas con la decisión.
La iniciativa se enmarca dentro de la estrategia de la administración de Donald Trump para ampliar la presión militar sobre organizaciones criminales en América Latina. El despliegue de estas aeronaves busca mejorar la localización de mandos, rutas de tráfico y centros de producción de drogas en áreas selváticas, montañosas y fronterizas, donde las fuerzas locales enfrentan desafíos para mantener operaciones aéreas y terrestres efectivas.

Tanto Colombia como Ecuador han aceptado llevar a cabo operaciones conjuntas con Estados Unidos dentro de sus territorios. Aunque el número total de aeronaves trasladadas no ha sido especificado, funcionarios citados por el medio indicaron que se trata de un grupo reducido y que algunas unidades ya están operando en la región.
Colombia recibiría tres drones MQ-9 Reaper como parte de la cooperación bilateral en defensa y seguridad, y las autoridades analizan adquirir una aeronave adicional para fortalecer sus capacidades de vigilancia e inteligencia contra grupos armados y redes de tráfico de cocaína.
Este nuevo esquema se suma a la ofensiva anunciada por el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, que ha puesto especial atención en organizaciones que operan en zonas de difícil acceso. Entre los posibles objetivos se encuentran el Clan del Golfo, las disidencias de las Farc vinculadas a “Iván Mordisco”, la Segunda Marquetalia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Washington ha catalogado a estas estructuras como organizaciones terroristas, lo que facilita una cooperación militar más estrecha. Fuentes diplomáticas y militares señalaron que el propósito del despliegue es incrementar la capacidad de vigilancia sobre “objetivos de alto valor” y los corredores utilizados para el movimiento de drogas, armas, dinero y suministros.
La llegada de estas aeronaves representa un cambio significativo en comparación con los mecanismos tradicionales de cooperación. Anteriormente, los esfuerzos conjuntos se concentraban en patrullajes marítimos, intercambio de información y acciones contra embarcaciones sospechosas de transportar cargamentos ilícitos. Los drones Reaper permiten una observación sostenida sobre un área y la recopilación de datos en tiempo real.
En Ecuador, el ministro de Defensa Nacional, Gian Carlo Loffredo, confirmó la entrega de dos drones que ya están realizando misiones de cooperación en el espacio aéreo ecuatoriano. Estas aeronaves tendrán funciones de reconocimiento, seguimiento e interdicción, como parte de la estrategia del presidente Daniel Noboa contra las organizaciones criminales.

Según The New York Times, los ministerios de Defensa de Colombia y Ecuador no ofrecieron respuestas a las consultas sobre el despliegue. El Departamento de Defensa de Estados Unidos tampoco realizó comentarios inmediatos sobre la cantidad de aparatos trasladados ni las condiciones operativas de las misiones.
El MQ-9 Reaper es una aeronave no tripulada de gran autonomía, equipada con cámaras térmicas, sensores de vigilancia e instrumentos para interceptar comunicaciones electrónicas. Además, posee la capacidad de portar misiles y bombas, lo que le permite combinar funciones de inteligencia con la ejecución de ataques de precisión. Puede permanecer en vuelo por periodos más extensos y transportar una carga militar superior a la de su predecesor, el Predator. Estados Unidos ha utilizado este modelo en operaciones contra grupos como Estado Islámico y Al Qaeda en Medio Oriente, y Al Shabab en África.


Fuente: Infobae
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