Argentina | El presidente Javier Milei ha introducido el debate sobre el tipo de cambio en el Gabinete Nacional, invitando al economista Alberto Ades a presentar su análisis. Esta es la primera vez que un economista profesional es convocado a este tipo de encuentros gubernamentales.
Ades, execonomista jefe de Goldman Sachs, expuso que el tipo de cambio actual se encuentra un 29% por debajo del promedio de los últimos 23 años, incluso inferior al valor registrado durante el gobierno de Mauricio Macri en 2017. Sin embargo, el mismo Ades señaló que la situación actual difiere de la de 2018, cuando una crisis cambiaria requirió un rescate del FMI, debido al alto superávit comercial y una cuenta corriente positiva.
El equipo económico del gobierno argumenta que no es necesaria una devaluación, proyectando un récord histórico de exportaciones para este año. Ades advirtió sobre la sostenibilidad de un tipo de cambio apreciado en Argentina, indicando que el nivel actual "deberá ser convalidado". Mencionó que países como Corea del Sur, Israel y Chile experimentaron una fuerte apreciación cambiaria después de un salto exportador, mejoras en la productividad, consolidación fiscal e inversiones en tecnología.

Factores como los términos de intercambio favorables, con un aumento en los precios de exportación (petróleo y soja) y estabilidad en los precios de importación, así como la revaluación del real brasileño, que pasó de 6 a menos de 5 por dólar, contribuyen a reducir la presión para un tipo de cambio más alto en Argentina. La brecha entre el contado con liquidación y el dólar oficial es del 5%, lo que sugiere que el cepo cambiario ha perdido relevancia.
Para el gobierno, el debate sobre un salto discrecional del tipo de cambio está cerrado. El desafío se centra ahora en el crecimiento económico, tras un 2026 con un crecimiento del PBI estimado en menos del 2%, concentrado en sectores como agro, energía y minería. La estabilidad cambiaria es vista como un factor para mantener la inflación bajo control, con proyecciones de 1,8% para septiembre en la ciudad de Buenos Aires y niveles similares a nivel nacional.

La economía argentina entró en "recesión técnica" al acumular dos trimestres consecutivos de caída, según datos de agosto. No obstante, se espera un repunte en el último trimestre del año, con una mejora de la actividad alrededor del 1,7%, impulsada por salarios que mejoran frente a la inflación. Se anticipa que la recesión terminará antes de lo previsto, con un repunte adicional en los primeros meses de 2027.
El gobierno espera llegar al año electoral con una mejora en la actividad, inflación a la baja, dólar estable y salarios recuperándose gradualmente, lo que podría incluir una recuperación del consumo. Este escenario, aunque no ideal, ha evitado una crisis cambiaria y mantiene la expectativa de un buen resultado electoral.


Fuente: Infobae
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