Huracán Isaías deja cuatro muertos y daños significativos en el sureste de Estados Unidos

Estados Unidos | El huracán Isaías, que tocó tierra el viernes por la noche cerca de Destin, Florida, como tormenta de categoría 2 con vientos de hasta 169 kilómetros por hora, ha causado la muerte de cuatro personas y ha dejado a cerca de 900.000 hogares sin electricidad. La tormenta, que se ha debilitado a ciclón post-tropical, provocó una franja de destrucción desde el Panhandle de Florida hasta Alabama.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC) ha indicado que, aunque el sistema se disipará el domingo al ser absorbido por otro, el peligro persiste. Con vientos de hasta 40 kilómetros por hora y un desplazamiento hacia el noreste, Isaías aún representa una amenaza de inundaciones repentinas y tornados para Georgia, las Carolinas y los Apalaches del sur.

Las muertes registradas incluyen dos en el condado de Escambia, Florida: una mujer falleció por la caída de un árbol sobre su casa, y un hombre fue encontrado sin vida en su garaje cerrado con un generador en funcionamiento. Cuatro miembros de la familia de este último, con edades entre 4 y 72 años, fueron hospitalizados con lesiones no mortales. En Alabama, la gobernadora Kay Ivey confirmó otras dos víctimas: una persona en el área de Huffman por la caída de un árbol sobre su vivienda, y otra en el condado de Barbour en un accidente de tránsito relacionado con un árbol caído en la vía.

El huracán Isaías tocó tierra en Florida como categoría 2 y dejó un saldo de cuatro personas muertas (Englewood Area Fire Control District via Facebook/REUTERS)

Los daños materiales más importantes se concentraron en el Panhandle de Florida. En Pensacola, los vientos arrancaron el techo de un hotel y afectaron el aeropuerto. En Destin, una caseta de embarcaciones fue derrumbada, y en Panama City Beach, parte de la fachada de un edificio de gran altura fue arrancada. El gimnasio de la escuela secundaria en Milton quedó destruido y varios complejos de apartamentos perdieron sus techos. Jayme Mitich, residente de Gulf Breeze, relató a Associated Press cómo el viento arrancó parte del techo de su apartamento. Sean Palamarczuk, copropietario del restaurante Angry Tuna Seafood Company en Panama City, estimó daños entre 50.000 y 75.000 dólares, describiendo la situación como "bastante catastrófica".

El Centro de Predicción de Tormentas de Estados Unidos confirmó 13 tornados, la mayoría en la frontera entre Georgia y Carolina del Sur. En Waynesboro, Georgia, un tornado destruyó viviendas, volcó maquinaria agrícola y derribó líneas eléctricas. En Allendale, Carolina del Sur, otro vórtice dañó cuatro casas, tres de ellas gravemente. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre la posibilidad de 7 a 25 centímetros de lluvia en partes de Georgia y las Carolinas, con riesgo de inundaciones repentinas. El gobernador de Florida, Ron DeSantis, enfatizó que el riesgo de inundaciones sigue siendo alto, incluso días después del paso de la tormenta.

El Centro Nacional de Huracanes advirtió sobre el riesgo persistente de inundaciones repentinas en Georgia y las Carolinas (AFP)

El presidente Donald Trump aprobó declaraciones de emergencia federal para Florida, Alabama y Georgia, lo que permitió el despliegue de recursos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA). Trump canceló su asistencia a un partido universitario para no interferir con los operativos de respuesta. El Departamento de Energía autorizó el intercambio de emergencia de hasta 15 millones de litros de crudo de la reserva estratégica de petróleo del país, con Exxon Mobil y BP America autorizadas a retirar hasta 2 millones de barriles cada una, con la obligación de devolver una cantidad mayor en 2027. El secretario de Energía, Chris Wright, explicó que el objetivo es "mantener las operaciones de refinería, limitar las interrupciones en el suministro de combustible y garantizar que las familias y empresas estadounidenses continúen teniendo acceso a energía asequible".

La caída de árboles y accidentes viales derivados del desastre, causaron las muertes en Florida y Alabama (AFP)

La formación de Isaías en octubre marca el inicio de temporada más tardío para un primer huracán atlántico desde 1905. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) atribuyó esta calma en el Atlántico al fenómeno de El Niño, que suprime la actividad ciclónica en ese océano mientras la intensifica en el Pacífico oriental. En el Pacífico, el huracán Simón se fortaleció a categoría 4 y se aproximaba a las costas de México, con proyecciones de lluvias torrenciales, inundaciones y deslizamientos de tierra. La tormenta tropical Rachel, degradada a ciclón post-tropical, avanzaba hacia el norte de México y el sur de California con vientos fuertes y precipitaciones.

El Panhandle de Florida sufrió severos daños materiales por los vientos que arrancaron techos de edificaciones (REUTERS/Marco Bello)
Ron DeSantis advirtió en conferencia de prensa que el riesgo de inundaciones seguía vigente pese al alejamiento del ojo de la tormenta (REUTERS)
El Departamento de Energía autorizó el uso de la reserva estratégica de petróleo para mantener el suministro de combustible (REUTERS/Ken Cedeno)

Fuente: Infobae

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