Panamá | El Gobierno de Panamá, a través del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), ha comunicado que no solicitará una dispensa fiscal para atender la emergencia generada por el terremoto de magnitud 7,5, manteniendo así la meta de déficit fiscal del 3,5% del Producto Interno Bruto (PIB) establecida para 2026.
Esta aclaración se emitió el domingo 11 de octubre, un día después de que la Gaceta Oficial publicara la Resolución de Gabinete N.º 108, del 10 de octubre. Dicha resolución facultaba al MEF para solicitar a la Asamblea Nacional una suspensión temporal de los límites fiscales, un mecanismo excepcional que permite flexibilizar temporalmente el déficit ante situaciones extraordinarias como desastres naturales.
El MEF explicó que, aunque la resolución abría la posibilidad de flexibilizar las restricciones presupuestarias, esta autorización no implica una obligación. El ministerio sostiene que los gastos derivados del terremoto pueden ser cubiertos sin necesidad de modificar el techo fiscal vigente, a pesar de que aún no se dispone de una estimación definitiva de las pérdidas causadas por el sismo.

El Consejo de Gabinete también aprobó hasta 100 millones de dólares para contrataciones especiales destinadas a reparar los daños en infraestructura y servicios esenciales. No obstante, el MEF aclaró que esta cifra es un límite máximo y no un gasto automático, y que los recursos se emplearán solo para necesidades comprobadas, una vez que las instituciones finalicen las evaluaciones de las estructuras afectadas.
Para el financiamiento de la recuperación, el Gobierno priorizará el uso de coberturas de seguros, donaciones y recursos no reembolsables. El MEF indicó que solo se recurrirá al endeudamiento si es indispensable, buscando condiciones concesionales propias de situaciones de crisis. Los fondos serán administrados mediante un fideicomiso en el Banco Nacional de Panamá, con refrendo de la Contraloría y mecanismos de fiscalización.

Organismos internacionales han ofrecido apoyo. CAF ha anunciado una donación de 250.000 dólares y una línea de financiamiento de 50 millones de dólares. Por su parte, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha puesto a disposición hasta 300 millones de dólares en financiamiento contingente, además de 500.000 dólares en cooperación no reembolsable para asistencia técnica y evaluación de daños. En total, CAF y el BID han ofrecido hasta 350 millones de dólares en opciones de financiamiento y 750.000 dólares en recursos no reembolsables, aunque estas líneas de crédito no representan desembolsos ejecutados ni obligaciones de deuda ya contraídas.
El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, también mencionó el respaldo del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Centroamericano de Integración Económica, sin especificar montos adicionales de financiamiento de estas instituciones.

El terremoto, ocurrido el 9 de octubre con epicentro en Tonosí, provincia de Los Santos, causó daños en viviendas, centros educativos, carreteras y puentes, principalmente en las provincias centrales de Panamá. Las inspecciones y la distribución de ayuda humanitaria continúan, y el Gobierno ha señalado que la atención a las comunidades afectadas es prioritaria, aunque el costo total de la recuperación y reconstrucción aún no se ha determinado.

Fuente: Infobae
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