Argentina | Miguel Ángel Pichetto, diputado nacional por Encuentro Republicano Federal, ha expresado su preocupación por la situación económica del país y ha cuestionado la vigencia del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70. En una entrevista, Pichetto afirmó que el gobierno no logrará ganar las próximas elecciones con los actuales indicadores económicos, señalando la falta de crecimiento, la caída de la actividad industrial y el temor a la pérdida de empleo.
El legislador criticó que el Poder Ejecutivo mantenga el DNU 70 como base de su programa, a pesar de haber sido rechazado en el Senado. Según Pichetto, la Cámara de Diputados debería haber alcanzado el quórum para tratar el decreto, cuya inconstitucionalidad, a su juicio, no es discutida. Sostuvo que, tras las elecciones legislativas, el oficialismo debería haber promovido leyes para reemplazar las disposiciones del decreto, en lugar de mantenerlo.

Pichetto también se refirió a las decisiones de la Corte Suprema sobre la Ley de Tierras, que limita la compra de tierras por parte de extranjeros. Explicó que el último pronunciamiento restableció las restricciones de la Ley de Tierras de 2010, ubicando el debate en las zonas de frontera y la Patagonia. Consideró que la primera decisión judicial de la Corte, que había habilitado la adquisición de grandes extensiones de tierra por inversores extranjeros, fue equivocada. Atribuyó este fallo inicial a una cuestión procesal relacionada con la legitimación activa de los excombatientes de Malvinas y objetó el criterio sobre la soberanía nacional que, según su lectura, se expuso en esa resolución. El diputado afirmó que el principio de soberanía es un bien colectivo y fundamental para la construcción del Estado nacional.

Sobre el segundo pronunciamiento, Pichetto sugirió que la Corte buscó corregir las consecuencias de su decisión anterior, destacando que los jueces deben considerar el impacto de sus sentencias. Mencionó que el lapso de diez días entre ambos fallos abrió una "ventana de oportunidad" para operaciones inmobiliarias sobre tierras rurales, aunque aclaró no tener información sobre transacciones concretadas en ese período. Explicó que una venta cerrada durante esa ventana sería legítima y no podría revertirse por el restablecimiento de las restricciones.
En cuanto a la economía, Pichetto rechazó la idea de que el presidente Javier Milei solo compite contra sí mismo, argumentando que el mandatario "compite con la mala praxis de la economía". Describió un escenario donde el trabajador con un sueldo de un millón de pesos enfrenta costos crecientes de servicios públicos, transporte y combustibles. Calificó el actual esquema como un "modelo para el 15, el 20" por ciento de la sociedad. El diputado señaló que el peronismo, a pesar de la mala gestión del gobierno de Alberto Fernández, conserva el activo de que la gente recuerda haber vivido mejor con gobiernos peronistas, con un sueldo que les alcanzaba. Sin embargo, admitió que el espacio necesita elaborar una propuesta y definir una conducción.

Pichetto propuso que la oferta peronista debe tener un perfil productivista, recuperando la capacidad de la Argentina para combinar sus recursos naturales en expansión (petróleo, gas, minería, energía) con la industria urbana, donde se concentra el 80% del empleo. Alertó sobre el impacto de los productos chinos en la industria local y mencionó el caso de la producción automotriz, contrastando la estrategia argentina con la de Brasil, que exige la instalación de fábricas para vender productos en su territorio. Subrayó la importancia de analizar el problema de las importaciones, incluyendo plataformas de venta directa y contrabando, para evitar la pérdida de empleos.
Respecto a la interna del peronismo, Pichetto defendió la continuidad de las PASO y se opuso a cualquier modificación de la ley electoral por conveniencia oficialista. En caso de que el oficialismo logre cambiar el sistema, aseguró que el peronismo definirá otro mecanismo interno para elegir un candidato. Mencionó a Axel Kicillof como una figura instalada con características y condiciones, pero le recomendó mayor cuidado en sus vínculos internos. También destacó el respaldo social y electoral que aún conserva Cristina Fernández de Kirchner, afirmando que si estuviera libre y sin inhabilitación, el liderazgo estaría resuelto. Además, incluyó a Sergio Uñac y Gerardo Zamora como dirigentes con proyección nacional, y a Sergio Massa, de quien resaltó su "resiliencia muy fuerte a la frustración".

Fuente: Infobae
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