Colombia | La ganadora del Premio Nobel de Paz 2026, Navanethem “Navi” Pillay, ha manifestado su preocupación por la reapertura de la embajada colombiana en Jerusalén y el reconocimiento de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán. En una entrevista con Caracol Radio, Pillay, quien fue alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y exjueza de la Corte Penal Internacional (CPI), consideró que estas decisiones alejan a Colombia de los compromisos internacionales en materia de derechos humanos y de los mecanismos judiciales multilaterales.
Pillay afirmó que la política exterior colombiana, bajo la administración de Abelardo de la Espriella, parece estar apartándose de las normas y estándares acordados por los Estados para proteger los derechos humanos y el derecho de los pueblos a la autodeterminación. La jurista sudafricana, reconocida por su trayectoria en la defensa de los derechos humanos y el derecho internacional, sugirió que este viraje hacia intereses promovidos por Benjamin Netanyahu podría generar condenas en otras partes del mundo, especialmente en América Latina, debido a las luchas históricas de sus pueblos por la libertad.

La entrevista se realizó el mismo día en que Colombia inauguró su embajada en Jerusalén, una decisión que consolida el cambio de rumbo impulsado por el presidente De la Espriella, quien asumió el cargo el 7 de agosto. Este cambio restablece las relaciones diplomáticas y económicas con Israel, las cuales habían sido rotas por el gobierno anterior, que acusó a Netanyahu de delitos graves. Jerusalén es una ciudad cuyo estatus permanece en disputa, y la embajada colombiana la convierte en el décimo país con representación diplomática en esa ciudad.
Ante este escenario, Pillay enfatizó la necesidad de que Colombia mantenga su apoyo a la CPI, a la Corte Internacional de Justicia y a los tratados internacionales que establecen obligaciones para los Estados en materia de derechos humanos. Expresó su esperanza de que las autoridades colombianas cambien de actitud y respalden los tratados y mecanismos internacionales adoptados para apoyar la lucha palestina por su liberación. La CPI, donde Pillay fue jueza, cuenta con 125 estados asociados.

La Nobel de Paz también recordó su paso por Colombia como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, mencionando que recibió las llaves de Bogotá y expresó su amor por la ciudad, manifestando su deseo de regresar para quedarse. Destacó que este reconocimiento la impulsó a continuar su trabajo en la promoción de los derechos humanos a nivel global. Finalmente, Pillay reiteró su posición sobre Gaza, recordando que, como presidenta de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, e Israel, concluyó que en la región estaba ocurriendo un genocidio y que este continúa.


Fuente: Infobae
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