Costa Rica | La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, anunció que su gobierno estudiará la propuesta del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, sobre una posible liberación anticipada y condicional para algunos presos vinculados con pandillas. Esta declaración se produjo el miércoles 14 de octubre, durante la inauguración del Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO) en San Rafael de Alajuela, una instalación penitenciaria que se inspiró en el modelo salvadoreño.
El CACCO, ubicado junto a la prisión La Reforma, tiene capacidad para 5.100 internos y representó una inversión de aproximadamente 35 millones de dólares. La presidenta Fernández destacó que la construcción de este penal tomó como referencia el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de El Salvador, y que el proyecto costarricense recibió asistencia técnica del gobierno salvadoreño, incluyendo el diseño de la infraestructura.

Al ser consultada sobre el plan de Bukele y las denuncias de detenciones arbitrarias en El Salvador, Fernández evitó emitir juicios sobre las políticas internas de otros países. "Yo no suelo opinar de las políticas públicas, que son decisiones de otros presidentes de la región", afirmó. No obstante, indicó que revisará la propuesta con su equipo y que aprovechará una reunión programada para el viernes con el presidente salvadoreño y sus colaboradores. La mandataria expresó su interés en "traer aún más cosas positivas que puedan beneficiar a Costa Rica" si encuentra elementos valiosos en la iniciativa salvadoreña, dada la cooperación recibida.
La propuesta de Bukele, anunciada el martes 13 de octubre, contempla la creación de un mecanismo para la liberación anticipada y bajo monitoreo de presos condenados por colaborar con pandillas, siempre que no hayan tenido una participación central en delitos violentos. El presidente salvadoreño estimó que esta medida podría beneficiar a cerca del 50% de los reos vinculados a estas estructuras, aclarando que no implicaría una absolución, sino una supervisión estatal continua. Bukele busca diferenciar entre los miembros activos de pandillas y aquellos que colaboraron bajo presión, como jóvenes que alertaban sobre la presencia de agentes de seguridad.

Aunque Bukele no especificó cuándo se implementaría el programa, sus requisitos legales o el número exacto de beneficiarios, también mencionó su deseo de levantar el régimen de excepción vigente desde marzo de 2022, aunque considera que la medida sigue siendo necesaria debido a la persistencia de estructuras pandilleriles activas.
El nuevo centro penitenciario costarricense, el CACCO, está diseñado para albergar a personas privadas de libertad con alto perfil criminal y vinculadas a organizaciones delictivas. Cuenta con cinco módulos, cada uno con capacidad para 1.020 reclusos, y una superficie construida de 31.000 metros cuadrados en un terreno de 91.000 metros cuadrados. El ministro de Justicia y Paz de Costa Rica, Gabriel Aguilar, detalló que el centro integrará sistemas de videovigilancia, monitoreo electrónico 24 horas, controles de acceso y un régimen para prevenir la circulación de objetos prohibidos y la continuidad de operaciones criminales desde el interior. Se espera que los primeros traslados de internos comiencen a finales de octubre, una vez que la Policía Penitenciaria asuma el control de las instalaciones.


Fuente: Infobae
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