Exgobernador Mario Marín enfrentará audiencia por tortura a periodista Lydia Cacho

México | El exgobernador Mario Marín, actualmente recluido en el penal del Altiplano, comparecerá ante la justicia el próximo martes 20 de octubre de 2026 en una audiencia relacionada con el caso de tortura contra la periodista Lydia Cacho. Este hecho se produce tras la publicación en 2005 del libro de Cacho, “Los Demonios del Edén”, donde se denunciaba una red de explotación sexual infantil con presuntos vínculos empresariales y políticos en Puebla.

La fecha de la audiencia fue confirmada el 16 de octubre por la propia Lydia Cacho, a través de un mensaje difundido por la organización Artículo 19, que ha brindado acompañamiento y defensa legal a la periodista. Cacho ha manifestado que acudirá a los juzgados junto a sus abogados para enfrentar a Marín, a quien se refirió como el “góber precioso”, apodo surgido de una llamada telefónica de 2006 entre Marín y el empresario Kamel Nacif, donde ambos celebraban la detención de la periodista.

El exgobernador de Puebla permanece preso en el penal de máxima seguridad del Altiplano. |Crédito: Cuartoscuro

Cacho ha atribuido al exgobernador la orden de su encarcelamiento, tortura, persecución e intento de silenciamiento, como represalia por documentar en su libro una red de colusión que protegía la explotación de niños y niñas en México. La periodista ha señalado que su caso no es un hecho aislado, recordando a otros colegas que han sido perseguidos, amedrentados, asesinados o desaparecidos por ejercer el periodismo de investigación en el país.

El litigio legal contra el exgobernador acumula veintiún años. Cacho ha expresado que esta demanda trasciende lo personal, siendo una causa por las víctimas de explotación, por su familia y por la sociedad mexicana. La periodista reveló que su padre falleció el 23 de febrero de 2026 sin haber visto una sentencia contra Marín por los hechos.

El caso se originó en 2005, cuando Cacho publicó “Los Demonios del Edén”. Tras la publicación, el empresario Kamel Nacif denunció a Cacho por difamación y calumnias en Puebla. El 16 de diciembre de 2005, agentes de la Policía Judicial poblana detuvieron a la periodista en Cancún y la trasladaron por carretera a Puebla, un trayecto de más de 1.500 kilómetros que duró aproximadamente 20 horas. Durante este traslado, Cacho denunció haber sido incomunicada, amenazada de muerte y sometida a violencia física, psicológica y sexual, con el objetivo de obligarla a retractarse de su investigación.

El excomandante fue liberado luego de cumplir su sentencia. Crédito: PGR

Recientemente, el 14 de octubre, se conoció la liberación de Alejandro Rocha Laureano, excomandante de la extinta Policía Judicial de Puebla, quien cumplió una condena de cinco años y seis meses de prisión por tortura contra la periodista. Artículo 19 aclaró que su liberación se debió al cumplimiento total de la pena y no implica una absolución. La organización enfatizó que el proceso penal contra otros dos presuntos responsables en el caso sigue en curso.

En 2006, el periódico La Jornada hizo pública la llamada telefónica entre Marín y Nacif, donde se originó el apodo “góber precioso”. En esa conversación, Marín aseguró a Nacif que a Cacho le había dado “un pinche coscorrón” y que “en Puebla se respeta la ley y no hay impunidad”. La difusión de estos audios llevó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación a abrir una investigación, exponiendo la coordinación entre el entonces gobernador y el empresario para perseguir a la periodista.

Mario Marín y Kamel Nacif (Foto: Cuartoscuro)

En 2018, el Comité de Derechos Humanos de la ONU determinó que la detención de Cacho fue arbitraria, concluyendo que el Estado mexicano violó sus derechos a la libertad personal, integridad, no ser sometida a tortura, libertad de expresión y no discriminación por género. La ONU ordenó al Estado mexicano investigar los hechos y sancionar a los responsables. En 2019, el Estado mexicano ofreció una disculpa pública a Lydia Cacho y se giraron órdenes de aprehensión contra Marín, Nacif y el exdirector de la Policía Judicial de Puebla, Hugo Karam.

Mario Marín obtuvo prisión domiciliaria en agosto de 2024, pero esta medida fue revocada semanas después tras recursos de la Fiscalía General de la República y la defensa de Cacho, por lo que fue reingresado al Centro Federal de Readaptación Social número 1, El Altiplano. En julio de 2026, circularon versiones sobre una nueva liberación o cambio a prisión domiciliaria para Marín, las cuales fueron desmentidas por el Gabinete de Seguridad de México y por la propia Lydia Cacho, confirmando que el exgobernador permanece recluido.

La periodista fue víctima de tortura tras la publicación de su libro. Crédito: CUARTOSCURO

Fuente: Infobae

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