Guatemala | Un nuevo contingente de más de 50 militares guatemaltecos ha sido enviado a Haití para integrarse a la Fuerza de Supresión de Pandillas, una misión internacional autorizada por las Naciones Unidas. Los efectivos partieron desde el Aeropuerto Internacional La Aurora, en Ciudad de Guatemala, con destino al área metropolitana de Puerto Príncipe, donde apoyarán a las autoridades haitianas en la lucha contra grupos armados.
Este envío se produce poco después de que El Salvador confirmara la desaparición de cuatro aerotécnicos salvadoreños tras una emboscada de grupos armados en Haití. El ataque ocurrió en la zona de Santo, cerca de Croix-des-Bouquets, al este de Puerto Príncipe, un área con presencia de bandas criminales. La Fuerza Armada salvadoreña indicó que los militares lograron salir de su vehículo blindado tras el impacto de explosivos, pero se perdió contacto con ellos.

El contingente guatemalteco forma parte de un compromiso del gobierno del presidente Bernardo Arévalo de León de aportar hasta 300 militares a esta operación internacional. La decisión busca ampliar los recursos de la fuerza multinacional, que enfrenta desafíos para alcanzar el número de efectivos previsto y extender su presencia en zonas controladas por pandillas. El Ejército de Guatemala ha señalado que sus integrantes colaborarán con la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) para respaldar a la Policía Nacional de Haití frente a las organizaciones armadas que controlan sectores de la capital y otras regiones.
La situación de seguridad en Haití se ha deteriorado en los últimos años debido a la violencia de las pandillas, los secuestros, los ataques a infraestructuras públicas y el desplazamiento de miles de personas. Puerto Príncipe es un foco de enfrentamientos, y los grupos armados han expandido su influencia a departamentos vecinos. La comunidad de Santo, donde fueron emboscados los militares salvadoreños, se encuentra en el municipio de Croix-des-Bouquets, a unos 12 kilómetros de Puerto Príncipe, y es una zona de operación de grupos como 400 Mawozo y Chien Méchant, conocidos por ataques armados, secuestros y bloqueos de rutas.

La desaparición de los aerotécnicos salvadoreños resalta los riesgos que enfrentan las unidades internacionales desplegadas. El contingente salvadoreño opera una unidad de helicópteros para transporte, evacuación y apoyo logístico a la misión. La Fuerza de Supresión de Pandillas, autorizada en septiembre de 2025, tiene como objetivo reunir hasta 5,500 efectivos. Su creación se dio tras el cierre de una misión multinacional de apoyo a la seguridad anterior, liderada por Kenia, que no logró contener la expansión de las bandas.
Esta fuerza internacional cuenta con personal de Guatemala, El Salvador, Jamaica, Chad, Mongolia y Sri Lanka, entre otros países. Guatemala, El Salvador y Jamaica ya habían participado en el despliegue de seguridad previo en Haití. El nuevo grupo guatemalteco reforzará las unidades ya presentes, con el fin de recuperar áreas bajo influencia de pandillas, proteger infraestructuras y facilitar las operaciones de las instituciones de seguridad haitianas. El Ejército guatemalteco ha afirmado que este envío ratifica la participación del país en los esfuerzos internacionales de cooperación, paz y seguridad.


Fuente: Infobae
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