André Janones, el ‘general’ digital de Lula, clave en la remontada electoral en Brasil

Brasil | El diputado André Janones, un rostro poco conocido en el país hasta la primera vuelta electoral, fue reconocido por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva como el arquitecto digital de su victoria, atribuyéndole un papel exponencial en la campaña para levantar la moral de su equipo.

Janones dirigió la militancia en redes sociales, consolidando su estrategia con la creación del canal de WhatsApp “Ejército de Lula”. Este canal superó los 10 millones de seguidores desde su lanzamiento el 5 de octubre, un día después de que Lula fuera superado por Flávio Bolsonaro por más de 2 millones de votos en la primera vuelta.

Concebido como un canal de difusión con una estructura de mando, Janones asumió la figura de “general” de este ejército ficticio. Su rol era dirigir a los seguidores para marcar tendencias digitales, saturar de comentarios las publicaciones de opositores y contrarrestar narrativas de desinformación. El propio Lula se refirió a sí mismo como “mariscal en el ejército del general Janones” en una transmisión conjunta.

Lula da Silva habla mientras celebra con el diputado André Janones tras ganar el balotaje, en San Pablo. Lo llamó “nuestro general” por haber creado el canal de WhatsApp “Ejército de Lula” (REUTERS/Amanda Perobelli)

Entre las acciones gestadas en este ámbito digital, se desarrolló una campaña que, según la nota, restó votos a Bolsonaro en zonas clave y movilizó a los abstencionistas, contribuyendo a la proclamación de Lula como presidente por cuarta vez. Lula agradeció públicamente a Janones en su discurso de victoria en San Pablo, con el diputado a su lado en el escenario, y pidió que el “Ejército” se mantuviera activo para apoyar su gobierno.

Antes de su rol en la movilización de millones de votantes, André Luis Gaspar Janones, de 42 años, fue cobrador de autobuses en Minas Gerais. Nacido en 1984, se graduó de abogado con becas universitarias. Estuvo afiliado al PT de 2003 a 2012, pero luego se desvinculó. Su popularidad creció durante la huelga de camioneros de 2018, cuando un video suyo en apoyo a los manifestantes alcanzó millones de visualizaciones, posicionándolo como portavoz del reclamo.

Lula da Silva es abrazado por el diputado André Janones mientras habla tras ganar el balotaje, en San Pablo. Janones, de 42 años, era cobrador de autobuses en Minas Gerais antes de llegar al Congreso (REUTERS/Brian Snyder)

Esta popularidad digital lo llevó a ser elegido diputado por Minas Gerais en 2018 y reelegido en 2022. En las elecciones pasadas, lanzó su precandidatura presidencial por un partido de centro, pero desistió para apoyar a Lula.

Desde Minas Gerais, el segundo mayor colegio electoral de Brasil, Janones criticó la “campaña liviana” del progresismo en redes sociales. Tras el resultado de la primera vuelta, se dedicó a disputar el espacio virtual a la derecha, que tradicionalmente ha sido más hábil en este ámbito. Su filosofía de combate digital está plasmada en su libro “Janonismo Cultural” (2023), donde argumenta que lo que está en disputa es el monopolio de la atención del usuario.

Janones sostiene que el progresismo cometió el error de responder a la provocación digital con discursos elaborados. Propone combatir las campañas de desinformación utilizando las mismas herramientas del adversario: contenido vertical, titulares alarmantes, lenguaje llano y apelación directa a los sentimientos de la audiencia.

El diputado André Janones gesticula durante una entrevista con Reuters en Río de Janeiro, en 2022. Ese año desistió de su precandidatura presidencial y apoyó a Lula (REUTERS/Gabriel Stargardter/archivo)

Su método ha generado controversias, con acusaciones de desinformación y orquestación de campañas de acoso coordinado, lo que le ha valido embates con la Justicia Electoral y rivales políticos. El Tribunal Superior Electoral (TSE) mantuvo el “Ejército” bajo supervisión durante la campaña, y el canal fue denunciado, dado de baja y luego restablecido en varias ocasiones.

Tras la victoria, Lula también se refirió a la disputa en el ámbito digital, señalando que la elección requirió vencer la intromisión a través de plataformas digitales y que será necesario regularlas. Durante la campaña, el PT había cuestionado el funcionamiento de plataformas como Meta y X, aunque Meta negó las acusaciones de sesgo político.

La frase “Meta sabotea elecciones para vivir” se proyecta sobre un edificio del barrio de Santa Cecilia, en San Pablo, en una protesta previa al balotaje. Meta negó las acusaciones de sesgo político (REUTERS/Amanda Perobelli)

Fuente: Infobae

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