Estados Unidos y China se enfrentan por minería ilegal de oro en la frontera entre Nicaragua y Costa Rica

Nicaragua | La controversia sobre la minería ilegal de oro en la frontera entre Nicaragua y Costa Rica ha escalado a un cruce diplomático entre Estados Unidos y China. La Embajada de Estados Unidos en Costa Rica afirmó el 23 de octubre que las prácticas de compañías chinas en Nicaragua están provocando que un número creciente de mineros artesanales nicaragüenses crucen la frontera hacia Costa Rica para extraer oro sin autorización. China, por su parte, rechazó estas acusaciones el 24 de octubre.

La discusión se centra en la minería ilegal de oro en Crucitas, una localidad de la provincia costarricense de Alajuela, cercana al límite con Nicaragua. También abarca las concesiones mineras que el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha otorgado a empresas de capital chino.

La Embajada de Estados Unidos en Costa Rica expresó su apoyo a Costa Rica en la protección de su frontera norte y en la lucha contra la minería ilegal y el tránsito irregular asociado. La representación diplomática estadounidense vinculó la presión fronteriza con las operaciones de compañías chinas en Nicaragua, señalando que estas condiciones han llevado a más mineros nicaragüenses a buscar material aurífero en territorio costarricense.

Estados Unidos vinculó la presión migratoria en la frontera costarricense con las prácticas de compañías chinas en Nicaragua. (Fuente: Ministerio de Seguridad Pública)

Las autoridades costarricenses y organizaciones ambientalistas nicaragüenses ya habían alertado sobre el aumento de la extracción ilegal de oro en Crucitas, una zona que ha concentrado preocupaciones por los efectos de esta actividad cerca de la frontera.

En respuesta, la Embajada de China en Nicaragua negó que empresas de su país realicen actividades mineras en la frontera o en zonas cercanas entre Nicaragua y Costa Rica. La delegación china calificó las acusaciones estadounidenses como “carentes de fundamento fáctico” y acusó a Washington de confundir deliberadamente cuestiones distintas, pidiendo que cese el uso de la cuestión minera para desacreditar la cooperación entre China y Nicaragua. El Gobierno nicaragüense respaldó la postura de Pekín.

En marzo, la embajada china en Costa Rica ya había negado que compañías chinas adquirieran material obtenido ilegalmente en Crucitas, calificando esas versiones como “propaganda mediática”.

La Embajada de China en Nicaragua negó la existencia de operaciones mineras de su país cerca del límite con Costa Rica.

Nicaragua ha otorgado 72 concesiones a 16 empresas chinas, abarcando más de un millón de hectáreas. Estos permisos incluyen territorios indígenas, afrodescendientes y áreas ambientalmente sensibles. En febrero, se documentó que parte de estas concesiones se extienden a zonas próximas a Costa Rica, lo que ha generado preocupación en el país vecino. La presidenta costarricense, Laura Fernández, manifestó en junio su inquietud por las concesiones cercanas al límite y por la situación de la reserva Indio Maíz, entregada a empresas chinas.

Fernández estimó la presencia de entre 1,500 y 1,800 mineros artesanales en la zona de Indio Maíz y expresó preocupación por el destino de estos trabajadores cuando una empresa asuma el control de la actividad minera. “Cuando esa empresa tome control de esa minera en Nicaragua, ¿para dónde creen que se van a venir esos mineros artesanales?”, cuestionó la presidenta.

El Gobierno de Nicaragua otorgó setenta y dos concesiones mineras a dieciséis empresas de capital chino sobre un millón de hectáreas. (Imagen de cortesía)

En febrero, el entonces ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Mario Zamora, planteó ante la Asamblea Legislativa la preocupación sobre una posible conexión entre los yacimientos ilegales de Crucitas y empresas chinas instaladas en el lado nicaragüense del río San Juan. Zamora afirmó que estas compañías compraban sacos de sedimento extraído en Costa Rica para procesarlo y recuperar oro, una afirmación que la representación china no aceptó. El ministro calculó que entre 10,000 y 15,000 mineros artesanales podrían ingresar a Costa Rica para recolectar material aurífero. Durante ese período, las autoridades costarricenses decomisaron aproximadamente 16,000 sacos de broza, cada uno con un peso de unos 50 kilogramos.

Anteriormente, Costa Rica y Nicaragua celebraron una reunión en Peñas Blancas para coordinar medidas contra el traslado de oro obtenido ilegalmente, acordando encuentros periódicos. Sin embargo, no ha habido nuevas reuniones desde la llegada de Laura Fernández a la Presidencia de Costa Rica, lo que coincide con la persistencia de las advertencias sobre Crucitas, las concesiones mineras en Nicaragua y la presión de los mineros artesanales sobre la frontera.

Las autoridades costarricenses decomisaron dieciséis mil sacos de broza aurífera en la localidad fronteriza de Crucitas. (Fuente: Ministerio de Seguridad Pública)

Fuente: Infobae

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