Mundo | Costa Rica votó este miércoles 28 de octubre de 2026 en contra de una resolución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que solicitaba el fin del embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba. Esta es la primera vez en más de tres décadas que el país centroamericano rechaza esta resolución anual, marcando un cambio en su política exterior.
La resolución, que busca el levantamiento de las restricciones comerciales contra la isla, fue aprobada en la Asamblea General de la ONU con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. Entre las naciones que votaron en contra, además de Costa Rica, se encontraban Estados Unidos, Israel, Argentina, Colombia, Ecuador, Paraguay, Hungría y Ucrania.
Desde 1992, año en que la ONU comenzó a debatir anualmente esta resolución, Costa Rica había apoyado consistentemente las iniciativas para eliminar el embargo, con la excepción de una abstención en la primera votación. Incluso durante los primeros años del Gobierno de Rodrigo Chaves Robles, la representación costarricense mantuvo su respaldo a estas resoluciones.

Sin embargo, en octubre de 2025, Costa Rica se abstuvo por primera vez en más de 30 años, lo que indicó un posible cambio en su postura diplomática. Posteriormente, el 7 de julio de 2026, el país votó en contra de abrir un debate relacionado con el embargo estadounidense, una decisión de carácter procedimental. El rechazo oficial a la resolución se concretó este miércoles.
Con esta decisión, Costa Rica fue el único país centroamericano en votar en contra del texto. Nicaragua y Panamá lo respaldaron, Honduras se abstuvo, y Guatemala y El Salvador no participaron en la votación.
Este cambio en la posición costarricense se produce tras una serie de decisiones en 2026 respecto a las relaciones con el Gobierno cubano. En marzo, la administración de Rodrigo Chaves anunció el cierre de su Embajada en La Habana y solicitó el retiro del personal diplomático cubano en San José, aunque se permitió mantener funcionarios consulares y administrativos. En septiembre, el entonces canciller Manuel Tovar Rivera había adelantado que el Gobierno consideraba modificar su comportamiento en las votaciones relacionadas con Cuba. Actualmente, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto está bajo la dirección de Ana Elena Pinto Lizano, quien asumió el cargo el 15 de octubre.

Durante la discusión en la ONU, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, argumentó que las sanciones afectan directamente a la población cubana, dificultando el acceso a alimentos, medicamentos y combustibles. Por su parte, el representante estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, afirmó que las restricciones económicas no son las únicas responsables de los problemas de Cuba y señaló que la isla mantiene relaciones comerciales con otros países y recibe exportaciones estadounidenses.
Aunque la Asamblea General aprobó la resolución, esta no es jurídicamente vinculante, por lo que Estados Unidos no está obligado a levantar las sanciones. La votación refleja las posiciones diplomáticas de los Estados miembros y constituye un pronunciamiento político internacional. El resultado de 2026 muestra una disminución del respaldo a la propuesta cubana, con 35 votos favorables menos que el año anterior.

Fuente: Infobae
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