Mundo | La Asamblea General de la ONU aprobó este miércoles la resolución anual de Cuba contra el embargo estadounidense, obteniendo el respaldo más bajo en tres décadas. La medida recibió 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, marcando una disminución significativa respecto a los 165 apoyos de octubre de 2025 y los 187 de 2024. Para encontrar un respaldo menor, es necesario remontarse a 1995.
El mismo día de la votación, Estados Unidos colocó en la fachada de su embajada en La Habana un cartel con el lema "Freedom 250" (Libertad 250), en conmemoración de los 250 años de su independencia. Esta campaña, respaldada por la Casa Blanca, ha sido utilizada por la embajada en sus redes sociales, invitando a los cubanos a enviar mensajes sobre la libertad. El régimen cubano ha considerado este tipo de mensajes como una provocación en el pasado, como en 2006, cuando instaló mástiles con banderas negras para tapar un panel luminoso similar.

La votación reflejó un cambio notable en el apoyo de América Latina. Colombia, Ecuador y Costa Rica votaron en contra de la resolución por primera vez; Colombia había apoyado el texto en 2025, mientras que Ecuador y Costa Rica se habían abstenido. Argentina y Paraguay reiteraron su rechazo del año anterior, al igual que Hungría y Ucrania. Marruecos, por su parte, pasó de la abstención al voto negativo. Chile, Honduras y Perú, que habían votado a favor en 2025, se abstuvieron en esta ocasión. Alemania e Italia también se abstuvieron, y Venezuela no emitió su voto.
Previo a la votación, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, había solicitado a los Estados miembros que rechazaran la resolución, argumentando que, de lo contrario, contribuirían al "maltrato al pueblo cubano". Waltz negó la existencia de un bloqueo y atribuyó las dificultades del pueblo cubano "exclusivamente" a la gestión del "régimen comunista corrupto".

El debate del martes estuvo marcado por un incidente cuando el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, interrumpió el discurso de Waltz, acusándolo a gritos de mentir. El presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, tuvo que intervenir para restablecer el orden. Rodríguez calificó la conducta de Waltz de "incivilizada y grosera" y pidió que se le llamara al orden.
La votación se produce en un periodo de intensa presión económica sobre Cuba. Desde enero, Washington ha impedido la llegada de crudo a la isla. Venezuela dejó de enviar petróleo tras la captura de Nicolás Maduro, y México suspendió sus envíos el 27 de enero ante la amenaza de aranceles por parte de la administración Trump. A principios de octubre, la Guardia Costera estadounidense incautó dos buques con combustible destinado a Cuba. La red eléctrica cubana, que depende de siete centrales termoeléctricas con más de 40 años de uso, ha experimentado siete apagones nacionales en 2026.

La embajada estadounidense en La Habana reabrió en agosto de 2015, durante el acercamiento entre Barack Obama y Raúl Castro. En 2017, el primer gobierno de Trump retiró a la mayor parte del personal debido a los incidentes de salud conocidos como el síndrome de La Habana, y desde entonces la misión opera con una plantilla mínima.
El dictador Miguel Díaz-Canel celebró el resultado en la red social X y cuestionó las gestiones de Washington para influir en la votación. La resolución de la ONU no es vinculante. El embargo, impuesto en 1960 y ampliado en 1962, fue convertido en ley por la Ley Helms-Burton de 1996, y solo el Congreso de Estados Unidos puede levantarlo. Cuba ha presentado esta resolución ante la Asamblea General anualmente desde 1992, cuando obtuvo 59 apoyos y tres rechazos.
Fuente: Infobae
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