Panamá reitera derecho de refugiados a trabajar como mano de obra local

Panamá | Las personas con estatus de refugiado en Panamá tienen el derecho de ser contratadas por cualquier empresa del país, ya que la legislación vigente las considera mano de obra local y no extranjera. Así lo explicó Tania Lam, directora de la Oficina Nacional para la Atención de Refugiados (Onpar).

Actualmente, aproximadamente 8,500 personas, entre refugiados y solicitantes de esta condición, residen en Panamá. La mayoría proviene de Colombia, Cuba, El Salvador, Nicaragua y Venezuela.

Para acceder a un empleo formal, los refugiados deben tramitar un permiso de trabajo ante el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel). Este documento se renueva anualmente durante tres años consecutivos. Una vez cumplido este plazo, pueden solicitar la residencia permanente, lo que les otorga un permiso laboral indefinido sin necesidad de renovaciones.

Un hombre en condición de refugiado completa un formulario de solicitud de permiso de trabajo en una oficina en Panamá, con una bandera del país sobre el escritorio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante un encuentro de la Comisión Nacional para los Refugiados (Conare), una representante del Mitradel señaló que persiste un desconocimiento en el sector privado sobre esta posibilidad. Por ello, enfatizó la importancia de difundir esta información, ya que muchas empresas ignoran que pueden contratar a personas refugiadas como mano de obra local.

Carolina Merizalde, oficial de Desarrollo de la Oficina Multipaís de la Agencia de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en Panamá, presentó los avances del programa "Empresas con Refugiados". Esta iniciativa regional, originada en Brasil, busca generar inclusión laboral, oportunidades de emprendimiento, formación de competencias y buenas prácticas corporativas para esta población. En Panamá, más de 30 empresas se han sumado al programa, que también ha extendido su alcance a la capacitación técnica con la incorporación del Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (Inadeh) y el Instituto Técnico Superior del Este (ITSE).

Una persona sostiene un formulario del ACNUR y un pasaporte durante la atención a solicitantes en una oficina en Panamá. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Acnur también presentó la Iniciativa 50 by 35 ante la Conare, con el objetivo global de reducir a la mitad el número de personas en situación de desplazamiento prolongado para el año 2035. En el contexto de las Américas, un punto central es fomentar la autosuficiencia de la población refugiada para que puedan superar su condición de desplazamiento prolongado. Esta autosuficiencia también implica una contribución positiva de los refugiados a los países de acogida, como Panamá.

El empleo formal se posiciona como un elemento clave que vincula el acceso al trabajo en igualdad de condiciones con la mano de obra local y la permanencia en el país sujeta al cumplimiento de la ley. Lam enfatizó que "estas personas no son números, ni estadísticas; son seres humanos que requieren apoyo".

Durante la reunión de la Comisión Nacional para los Refugiados, se revocó la condición de refugiado a dos personas. La directora de Onpar advirtió que "es importante que las personas sepan que en nuestro país tienen que cumplir con las leyes y mantener el orden público, sino van a ser revocados de su condición". En la misma sesión, el organismo aprobó reconocer como refugiados a tres personas, dos de nacionalidad nicaragüense y una de Haití.

Un grupo de jóvenes trabaja en el área de ensamblaje de una fábrica con vista a los rascacielos de Ciudad de Panamá. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Dos jóvenes refugiados venden golosinas en las calles de Ciudad de Panamá. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Fuente: Infobae

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