Colombia | El exfutbolista argentino Roque Raúl Alfaro, quien jugó en el América de Cali entre 1981 y 1983, ha compartido detalles sobre su relación con Miguel Rodríguez Orejuela, entonces presidente del club y líder del Cartel de Cali. Alfaro, dos veces campeón con el equipo colombiano, afirmó en una entrevista con Clarín que durante su estancia nunca presenció "cosas raras" relacionadas con las actividades del cartel, señalando que los problemas de los carteles se intensificaron en 1985 con la aparición de Pablo Escobar.
Según el relato de Alfaro, Rodríguez Orejuela asistía a los partidos y a la sede del club "con total normalidad", y él nunca se preocupó por indagar sobre sus actividades. El exvolante ofensivo, que llegó al América de Cali por 250.000 dólares, percibía un sueldo de 500 dólares y una prima anual de 40.000 dólares, cifras que consideró similares a las que ganaría posteriormente en River Plate. Además, Rodríguez Orejuela ofrecía premios adicionales de entre 200 y 300 dólares por partidos importantes, especialmente contra Millonarios.

Alfaro compartió una anécdota particular sobre la coincidencia de su cumpleaños con el de Rodríguez Orejuela, ambos el 15 de agosto. En una celebración en el club, donde se festejaban los cumpleaños, Alfaro recordó que había una torta pequeña para él y una "inmensa" para Rodríguez Orejuela. Ese mismo día, Alfaro le pidió un favor al dirigente: "Don Miguel, me gustaría conocer la ciudad, pero estoy sin auto, no tengo manera". Rodríguez Orejuela le respondió: "Venga mañana a casa que algo le voy a ofrecer".
Al día siguiente, Alfaro se presentó en la "mansión impresionante" de Rodríguez Orejuela, quien lo llevó al garaje y le dijo: "Elija lo que quiera". Alfaro describió una variedad de vehículos de lujo, incluyendo Mercedes y BMW. A pesar de la oferta, Alfaro eligió un Renault 12, explicando: "Así ando tranquilo, si no me van a robar". Rodríguez Orejuela aceptó, con la condición: "Bueno, si me saca campeón se lo regalo". En la temporada de 1982, Alfaro anotó 16 goles y el América de Cali se coronó campeón.

La carrera de Alfaro, que duró 19 años, incluyó pasos por Newell’s Old Boys, Panathinaikos, América de Cali y River Plate, donde ganó la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental en 1986. Tras su retiro en 1992, se dedicó a la formación de jugadores en divisiones inferiores, trabajando en las canteras de Newell’s y River, donde entrenó a figuras como Lionel Scaloni, Gabriel Heinze y Martín Demichelis. En River, también tuvo contacto con un joven Radamel Falcao García, a quien conoció a los 15 años y de quien destacó su talento, propiciando su debut en el primer equipo en 2005.


Fuente: Infobae
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