Estados Unidos | James “Whitey” Bulger, exjefe de la banda criminal Winter Hill Gang de Boston, fue asesinado a los 89 años en una prisión federal de máxima seguridad en Virginia Occidental, menos de 24 horas después de su traslado. Bulger, quien había sido condenado a cadena perpetua por múltiples delitos, incluyendo 11 asesinatos, fue encontrado muerto en su celda con graves lesiones en la cabeza y el rostro, producto de una brutal golpiza por parte de otros reclusos.
El incidente ocurrió el 30 de octubre de 2018, tras su llegada a la Penitenciaría Federal Hazelton. Las cámaras de vigilancia registraron a dos hombres entrando y saliendo de su celda en la mañana del 30 de octubre. El personal penitenciario lo encontró inconsciente cerca de las 8:20 a.m. y fue declarado muerto a las 9:04 a.m.

La investigación posterior identificó a Fotios “Freddy” Geas, un sicario de la mafia que cumplía cadena perpetua, como uno de los principales sospechosos. Geas, quien tenía vínculos con el mundo mafioso, presuntamente consideraba a Bulger un traidor por su colaboración con el FBI. Paul DeCologero y Sean McKinnon también fueron señalados por su participación en el ataque y encubrimiento.
En septiembre de 2024, Geas se declaró culpable de homicidio voluntario como parte de un acuerdo judicial y fue sentenciado a 25 años adicionales de prisión. DeCologero recibió 51 meses de prisión, mientras que McKinnon fue condenado al tiempo ya cumplido por mentir a los investigadores.
La carrera criminal de Bulger se extendió por décadas, comenzando en los barrios obreros de Boston. Nació el 3 de septiembre de 1929 y desde su adolescencia acumuló detenciones por robos y agresiones. Tras un período en la Fuerza Aérea, fue condenado en 1956 por robos y asaltos a bancos, cumpliendo nueve años en prisiones como Alcatraz.

Al regresar a Boston en 1965, se unió a la Winter Hill Gang, una organización dedicada a apuestas ilegales, extorsiones, préstamos usurarios y tráfico de drogas. Ascendió en la jerarquía criminal a fines de la década de 1970, tras la caída del entonces jefe Howie Winter, consolidando el control junto a su socio Stephen “Stevie” Flemmi. Bulger fue vinculado con numerosos homicidios, muchos de ellos para silenciar a posibles testigos.
Una de las paradojas de su carrera fue su relación clandestina con el FBI. En 1975, el agente John Connolly lo reclutó como informante confidencial para obtener datos sobre organizaciones rivales, principalmente la mafia italiana. Esta relación le permitió a Bulger operar con una impunidad considerable durante años, ya que Connolly lo alertaba sobre movimientos de las autoridades. La corrupción de funcionarios también comprometió las investigaciones en su contra.

La condición de informante de Bulger se hizo pública en 1988 a través de una investigación periodística del Boston Globe. A principios de los años 90, el cerco judicial se estrechó y, en 1994, Connolly le advirtió sobre una inminente operación policial. Bulger huyó, iniciando una fuga de más de 16 años junto a su compañera Catherine Greig. Se convirtió en uno de los fugitivos más buscados del FBI, llegando a ocupar el primer lugar de la lista en 2000, con una recompensa de dos millones de dólares.
Connolly fue procesado y condenado a prisión por su relación con Bulger. Finalmente, Bulger fue capturado el 22 de junio de 2011 en Santa Mónica, California, a los 81 años. Su juicio federal en Boston en 2013 lo declaró culpable de 31 de los 32 cargos, incluyendo su participación en 11 asesinatos, crimen organizado, extorsión y tráfico de drogas. Fue sentenciado a dos cadenas perpetuas consecutivas, asegurando que moriría en prisión.

Fuente: Infobae
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