Mundo | Un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), elaborado por la economista Martha Cordero, revela que los elevados costos logísticos en Centroamérica limitan las exportaciones de la región hacia México, a pesar de la existencia de tratados de libre comercio. Mover una tonelada de carga un kilómetro en Centroamérica puede ser hasta ocho veces más costoso que en Estados Unidos.
El informe destaca que los camiones en un corredor logístico clave de la región avanzan a una velocidad promedio de 17 kilómetros por hora. Además, los trámites en los pasos fronterizos pueden prolongarse por más de 20 horas. Esta situación afecta particularmente a productos perecederos, alimentos procesados, mercancías que requieren reposición rápida, manufacturas integradas en cadenas de producción y bienes de alto valor sensibles al tiempo de entrega.

A pesar de este diagnóstico, se han registrado avances puntuales en algunas fronteras centroamericanas. Las autoridades aduaneras de la región están implementando un esquema de reconocimiento mutuo de certificaciones para empresas Operadoras Económicas Autorizadas (OEA), con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca).
En Peñas Blancas, entre Costa Rica y Nicaragua, el tiempo de importación se redujo de 10.5 a 1.3 horas. En Paso Canoas, en la frontera entre Costa Rica y Panamá, el proceso disminuyó de 7.6 horas a aproximadamente una hora, según datos del BID. María José Jarquín, representante del BID en Guatemala, señaló que el siguiente paso es que estos avances se traduzcan en beneficios concretos para las empresas certificadas, y el organismo continuará coordinando con la Sieca para impulsar un comercio regional más ágil.

No obstante, la CEPAL subraya que el 74% del comercio entre México y Centroamérica se realiza por carretera, y las deficiencias estructurales en la infraestructura terrestre no se resuelven únicamente con acuerdos arancelarios. El Índice de Desempeño Logístico 2023 del Banco Mundial muestra las brechas en la subregión: Panamá lidera con 3.1 puntos, seguido por México, Costa Rica y Honduras con 2.9 puntos cada uno. El Salvador tiene 2.7, Guatemala y República Dominicana 2.6, y Nicaragua cierra la tabla con 2.5 puntos.
El estudio también identifica una paradoja en la inversión mexicana en la región. Aunque el acervo de inversión mexicana en el exterior creció de USD 143,000 millones a casi USD 223,000 millones entre 2015 y 2024, Centroamérica y República Dominicana solo concentran el 3% de este monto. A pesar de esto, México se posiciona entre los diez principales inversionistas en la mayoría de estos países, siendo el tercer inversionista en Nicaragua (13% de los flujos entre 2015 y 2024) y el cuarto en República Dominicana (5% en el mismo período). Su participación alcanza el 10.4% en El Salvador, 7.5% en Honduras y 7.4% en Guatemala, con empresas como América Móvil, Grupo Bimbo, Grupo Lala, Coca-Cola FEMSA, Cemex y Grupo Posadas, enfocadas en alimentos, bebidas, telecomunicaciones, materiales de construcción, finanzas y turismo. Sin embargo, la mayoría de estos capitales buscan abastecer mercados locales o regionales, sin generar proveedores integrados a las cadenas productivas mexicanas.

La CEPAL propone una agenda de inversión mexicana para reducir los costos de transacción, enfocándose en financiar servicios habilitadores como plataformas binacionales de distribución, operadores logísticos regionales, cadenas de frío, laboratorios de inocuidad y trazabilidad, y servicios de certificación y etiquetado. Estas inversiones serían cruciales para sectores como alimentos, medicamentos, cosméticos, dispositivos médicos y textiles, donde el cumplimiento técnico es una barrera de entrada al mercado mexicano. La segunda vía es la integración productiva directa, con inversión en clústeres de insumos industriales, salud, manufacturas ligeras, componentes eléctrico-electrónicos y agroindustria.
El informe sugiere roles específicos para cada país: Costa Rica podría liderar en salud, ciencias de la vida y manufactura avanzada; El Salvador en textil-confección de mayor valor agregado y servicios empresariales; Guatemala en agroindustria, empaques e insumos industriales; Honduras en maquila con mayor contenido regional, cableado y logística; Nicaragua en procesamiento agroindustrial y manufactura basada en recursos naturales; Panamá como centro de distribución y soporte posventa; y República Dominicana en zonas francas, farmacéutica y cuidado personal.

El diagnóstico de Cordero se presenta en un momento de crecimiento comercial para América Latina. La CEPAL proyectó un aumento del 20% en las exportaciones de bienes de la región para este año. Para Centroamérica, se estima un alza del 7% en exportaciones de bienes y un 12% en servicios, con Panamá a la cabeza (16%), seguido por Honduras (12%), y Costa Rica y Guatemala (11% cada uno). El secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, advirtió sobre un entorno geopolítico incierto con tensiones comerciales y disrupciones logísticas. Para México, se prevé un crecimiento del 26% en sus exportaciones manufactureras. La CEPAL concluye que México puede ser un articulador regional, pero sin avances en logística, certificación y desarrollo de proveedores, su potencial no se materializará productivamente.

Fuente: Infobae
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